El Byron Bay Train posiciona a la energía solar como medio de transporte

Impensado para unos pocos, pero ya funciona. El Byron Bay Train es un tren turístico con una ruta muy corta, casi que simbólica (3 kilómetros), que se encuentra ubicado a unos 600 km al norte de Sídney, la ciudad más importante de Australia.

Se trata, por ende, de un tren pequeño, conformado por 2 vagones, y que fue restaurado de un tren construido poco después de acabar la Segunda Guerra Mundial, y cuyas operaciones fueron abandonadas de forma tota en la década de 1970.

Hoy, gracias a la iniciativa de un empresario australiano, el tren no sólo ha sido restaurado, sino que su antiguo motor de diésel fue cambiado por placas fotovoltaicas.

¿De dónde surge la propuesta del Byron Bay Train?

Cuando Brian Flannery, millonario inversor de la industria del carbón, comenzó a emprender proyectos relacionados con el turismo, vio en Byron Bay una oportunidad de negocio. Fue así como inició construyendo un hotel en esta zona costera –de muchas plazas hermosas-, pero tanto fue el éxito que en temporadas medianas – altas, el transporte se hacía caótico.

Si bien cualquier otra idea hubiese resultado más eficiente, no hubo una más “romántica” que la de restaurar el viejo tren de la localidad australiana.

Una restauración que precisó de mucha creatividad, para mantener los vagones originales en su mayoría, y adaptar, a su vez, las placas solares que le suministran energía para cubrir, diariamente, su ruta de 3 kilómetros de largo.

¿Qué nos deja este emprendimiento sostenible?

Desde que los turistas tuvieron conocimiento de la existencia del Byron Bay Train (que cuenta con página web propia a través de la que se pueden comprar los boletos), los asientos de cada día suelen estar siempre ocupados.

Tanto es así, que ahora Flannery ha decidido ampliar su ruta en cuanto a horarios, y recientemente se inauguró la ruta nocturna, que por las características de la localidad, hacen de la experiencia una oferta turística en sí misma.

Si bien se trata de una restauración pequeña, casi que en plan “romántico” o estético, no sólo se ha hecho de la mejor manera –con paneles solares suministrando el 100% de la energía que necesita el tren-, sino que se ha convertido en un emprendimiento que da ganancias, ya que la única inversión fue la inicial, y los gastos de mantenimiento son muy pocos.

En cambio, en temporadas altas, el tren se ha convertido en la principal atracción de la localidad, donde al menos 400 personas transitan diariamente.